Primer Balance del Sinodo Africano

A CONCLUSION DEL SINODO AFRICANO
Un primer balance

El sínodo acaba de termina y tenemos que agradecerle a Dios. Fué una cumbre importante y preciosa que intentó reflexionar, en conjunto con la sociedad africana, sobre los desafíos, las necesidades, los limites de la Iglesia Africana entre otras cosas. El mensaje conclusivo fué franco y libre. Un recado dejado por una Iglesia que vive en un continente que sufre y que necesita liberarse del mal que lo oprime, sobre el cual no tiene ninguna responsabilidad, y que también necesita buscar esperanza y respuestas concretas a los dramáticos problemas que vive a diario. Actualmente los documentos aprobados por los padres sinodales quedan todavía oficiosos. El documento oficial será enviado a la Iglesia africana en alrededor un año y medio. Simultáneamente una comisión de 12 Obispos elegidos por la asamblea, trabajando en conjunto con el Santo Padre, elaborará el documento final que será otorgado a la Iglesia Africana a través de una Exhortación Post Sinodal.

 

Compromiso de la Comunidad Papa Juan XXIII

Desde cuando, hace un año y medio, empezamos nuestro compromiso
por el Sínodo, nuestra propuesta fué el apoyo a la Iglesia africana para que tomara conciencia de la riqueza de sus historia y experiencias que concretamente ayudaron a bloquear guerras, evitar venganzas y a favorecer la reconciliación. El riesgo era que todo ese patrimonio creado gracias al trabajo de muchos obispos, curas, laicos, monjas y mártires, pudiera perderse por falta de valorización.
Pedimos entonces a la Iglesia africana, en forma humilde pero determinada, de valorizar estas experiencias, para buscar instrumentos concretos para fortalecerlas y difundirlas en África y en el mundo. Este trabajo representa hoy en día aun un grande servicio otorgado al África y a toda la humanidad. La doctrina social de la Iglesia es de una atormentadora actualidad cuando nos dice: “La búsqueda de soluciones alternativas a la guerra para resolver los conflictos entre los pueblos asume hoy día un carácter de dramática urgencia”. (CSDC 498).

Durante el Sínodo

Este trabajo de siembra
y sensibilización se realizó en los últimos 18 meses por todo el continente africano.
Estas son las cuatros líneas de trabajo
que desarrollamos durante el Sínodo:


  1. un trabajo directo con un grupo de 10 -15 obispos conocidos por la Comunidad, a través de dos cenas – encuentros. En el primer encuentro participaron 4 obispos y arzobispos, en el segundo 6 obispos y arzobispos. Otros 5, que no pudieron participar, los encontramos singularmente. Durante el segundo encuentro propusimos crear una red de obispos, o de sus representantes, como herramienta utilizable para: a) intervenir en caso de conflicto en África o en cualquier otro país en el mundo, b) difundir la noviolencia como intervención alternativa al uso de las armas.

  1. organizamos encuentros individuales con varios obispos.

  1. La presencia y la contribución directa, de nuestro hermano de comunidad Chibilo Munshya, al trabajo sinodal.

  1. El documento que exponía nuestra propuesta, traducido en ingles, francés y portugués, fué otorgado a todos los padres sinodales.


Seguramente nuestra contribución fué pequeña y humilde pero ayudó los obispos a expresarse en manera fuerte y clara sobre el tema de la paz y de la reconciliación. En los documentos conclusivos estos temas son mencionados varias veces. La proposición en la cual se habla específicamente de prevención y resolución de los conflictos en manera alternativa al uso de las armas es el nº 21que pueden leer en adjunto.

rcitos en el futuro. Así habló el difunto Don Tonino Bello, ya Obispo de Molfetta, en Sarajevo, bajo los bombardeos, durante la marcha de los 500 en el 1993.
La paz hay que desearla y perseguirla a cualquier costo. Solo si se la prepara bien la se puede conseguir. Así nos hablo’ el Cardenal Sin cuando en el 1986, dos millones de fieles filipinos si opusieron a los tanques del dictador Marcos que después de perder las elecciones, no quiso dejar el poder. En esta ocasión el pueblo gano’ y reconquisto’ la democracia sin derramamiento de sangre.

Después el
Sínodo

El Sínodo produjo solo palabras, esto es cierto. El desafío empieza mañana cuando habrá que poner en práctica este camino. Toca a la Iglesia africana, a sus laicos y sus pastores, traducir las palabras en hechos. Por esto, como Comunidad, fuimos invitados por nuestros amigos obispos a continuar nuestra obra de apoyo a la Iglesia africana.
Nos alegra saber que el Santo Padre nominó como nuevo Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, en sustitución del Cardenal Martino, el Cardenal ghanés Peter K. A. Turkson, que ya fué Relator General de este Sínodo Africano. Tuvimos la oportunidad de conocerlo y encontrarlo varias veces en África y en Roma y lo consideramos una persona sensible y abierta. A el van nuestro mas sinceros deseos por un servicio provechoso y nuestras oraciones.