En Chile una activista Mapuche desapareció misteriosamente en circunstancias sospechosas, reavivando el debate sobre la persecución de los defensores de tierras ancestrales. Su comunidad exige justicia, mientras las investigaciones avanzan entre el silencio y la incertidumbre.
El 8 de noviembre de 2024, Julia Chuñil Catricura, lideresa y activista Mapuche de 72 años, salió de su casa en busca de unos animales con su perro Cholito, en un cerro cerca de Máfil, Región de Los Ríos, en el centro-sur de Chile. Desde entonces no hubo noticias de ella.
Julia Chuñil es la Presidenta de la comunidad indígena Putraguel, donde se ha destacado por su lucha por los derechos ambientales, especialmente por la protección de 843 hectáreas de bosque nativo. Fue exactamente su defensa de las tierras de su comunidad lo que le acarreó numerosas amenazas y hostigamientos, que continuaron durante años. Según lo que varios periódicos locales informaron, las tierras reclamadas por la comunidad de Putraguel fueron, de hecho, objeto de una disputa con un empresario local interesado en vender la madera, descendiente de uno de los colonos alemanes más conocidos del siglo XIX, además beneficiario del proceso de adquisición de tierras durante la dictadura de Pinochet.
En la denuncia presentada por la familia tras la desaparición, se lee que el empresario amenazó varias veces a Julia e incluso intentó atropellarla mientras se dirigía al terreno, afirmando luego que no la había visto. También la habría amenazado, diciéndole que no tenía sentido recurrir a la CONADI (Corporación Nacional de Desarrollo Indígena), la agencia estatal chilena que se ocupa de la reasignación de tierras a las comunidades indígenas, porque él gozaba de mucha influencia. En otra ocasión, supuestamente le dijo: «Ya los compré todos. ¡Solo faltas tú!».
En el año 2014, la CONADI reconoció a la comunidad Putraguel y recibió su solicitud de recuperación de sus tierras ancestrales. Sin embargo, las tierras reclamadas, sobre las cuales varias familias tienen “títulos de merced” (documentos que en Chile dan fe de la presencia histórica de una familia o comunidad indígena en un terreno específico antes de las diversas expropiaciones), habían sido asignadas a otra comunidad originaria de Lautaro (región de la Araucanía). Por esta razón, la CONADI fue demandada por irregularidades en la negociación y en la compra del terreno. Este proceso de acusación fue luego interrumpido porque la oficina encargada del control emitió un informe sobre los hechos sin examinarlos en profundidad, por considerarlos conflictos entre particulares. Este asunto ha dejado las reivindicaciones de la comunidad de Julia en un limbo legislativo.
Según la familia, el año 2018, el empresario en cuestión exigió utilizar el terreno para talar el bosque nativo y las amenazas comenzaron a intensificarse. Desde entonces, la conducta de la CONADI ha sido, cuando menos, ambigua. Según Juana Aguilera, Presidenta de la Comisión Ética contra la Tortura, “El silencio de la CONADI de Los Ríos es revelador de su papel y responsabilidad en las acciones u omisiones detrás de la desaparición de la señora Julia Chuñil Catricura”.
Hasta el momento, la CONADI sólo ha confirmado que Julia desapareció en un territorio perteneciente a una “persona no indígena”.
Antes de su desaparición, su familia informó que la activista ya había advertido a sus familiares y amigos sobre la situación, diciendo: “si algo me pasa, ya saben quién son los responsables”. Todo esto es parte de la información básica entregada a la Fiscalía para su investigación, la cual aún tiene carácter confidencial. Hasta el momento las únicas pistas que se conocen son las huellas de una camioneta, un vehículo inusual para el lugar, donde la activista desapareció, y algunos objetos personales de Julia (un bastón y una almohada), encontrados dentro de una pequeña cabaña abandonada a unos dos kilómetros de su casa.
La búsqueda de Julia Chuñil se convirtió rápidamente en una demanda colectiva de justicia, a la que se sumaron varias comunidades indígenas y organizaciones sociales, exigiendo respuestas y medidas concretas. El caso de Julia, de hecho, no es el único caso de activistas amenazados, desaparecidos o asesinados en el país. Sólo por mencionar uno de los casos más conocidos: en 2016, en la misma región de Los Ríos, la activista Macarena Valdés, quien vivía en la comunidad Mapuche Newen Tranguil, sector amenazado por la instalación de una central hidroeléctrica, fue encontrada muerta en su vivienda. Macarena fue una de las mujeres que se opuso a la construcción de la planta y hasta el día de hoy las causas de su muerte aún no están claras.
Durante las primeras semanas, las búsquedas no dieron muchos resultados. La familia fue posteriormente contactada por la ONG ambiental “Escazú Ahora”, que proporcionó voluntarios especializados para la búsqueda y trató de dar más visibilidad al caso. A principios de enero, el INDH (Instituto Nacional de Derechos Humanos) solicitó una investigación más exhaustiva sobre su desaparición, pidiendo la aplicación del Acuerdo de Escazú sobre la Protección de los Defensores de Derechos Humanos y del Medio Ambiente, al que Chile se adhirió en 2022.
Sin embargo, en el asunto pesa la posición contradictoria del Gobierno chileno con respecto a la lucha del pueblo Mapuche, que en Chile siempre ha defendido firmemente sus Derechos sobre sus tierras ancestrales, volviendose muchas veces víctima de la violencia asociada a las industrias extractivistas. El propio presidente Gabriel Boric expresó su preocupación por la situación, pero se limitó a dar instrucciones para que la búsqueda fuera más exhaustiva.
Han pasado seis meses desde el día en que Julia Chuñil salió de su casa y nunca regresó, y su caso aún está envuelto en silencio e incertidumbre. El Gobierno y las instituciones están llamados a dar respuestas concretas. Su desaparición es la enésima pieza de una larga historia de violencia y abuso contra quienes defienden la Tierra y los derechos de las comunidades indígenas en Chile.
Mientras su familia y su comunidad continúan exigiendo justicia, su nombre se ha convertido en un grito colectivo que no se puede silenciar.
Giuseppe
OTRAS FUENTES
Peacelink: Cile: desaparecida la dirigente Mapuche Julia Chuñil
- cl: Tras las huella de Julia Chuñil, defensora ambiental Mapuche
- net: Mapuche Leader Julia Chuñil Remains Missing in Chile
- Diario Uchile: ¿Quién es Julia Chuñil, la líder Mapuche de Putreguel que se encuentra desaparecida?
- Front Line Defenders: Disappearance of Mapuche indigenous leader Julia Chuñir Catricura
- Radio Bio Bio Chile: Quién es Julia Chuñil, dirigente Mapuche desaparecida hace más de 1 mes: familia acusa amenazas
- Instituto Nacional de Derechos Humanos: INDH de Los Ríos profundiza seguimiento de pesquisas por desaparición de dirigenta Julia Chuñil, vista por última vez en noviembre de 2024
- Resumen Latinoamericano: Nación Mapuche. “Yapo Julia, ya los tengo a todos comprados. Faltai tú no más”: los detalles de la querella por la desaparición de Julia Chuñil/ Documental
- cl: Fundación Escazú Ahora pide acciones para encontrar a defensora ambiental desaparecida en Máfil
- Cau Cau Films: Documental Máfil ñi pu tukulpazugun
- Notascect: La desaparición de Julia Chuñil en medio de una trama oculta de CONADI y empresario forestal
- cl: Chile. La desaparición de Julia Chuñil en medio de una trama oculta de CONADI y empresario forestal
- cl: Presidente de Escazú Ahora por desaparición de defensora medioambiental Julia Chuñil: "Fue víctima de amenazas y ataques desde hace seis años atrás"
- An Red: Julia Chuñil Catricura: la defensora ambiental Mapuche recibió amenazas antes de desaparecer



