Seamos humanos

En cualquier caso, seamos humanos

Estos son momentos de profunda angustia a causa de la muerte de Vittorio. Compartimos el dolor de los padres y de los compañeros y compañeras de Vittorio que compartieron sus últimos momentos de vida en el infierno de la Franja de Gaza, hasta su trágico secuestro y asesinato.

No tenemos tiempo ni espacio para ningún comentario ni consideración.

Hemos vivido en la Franja de Gaza y hemos sufrido la angustia de vivir en una prisión abierta, con el horizonte partido por la ocupación militar israelí.
Hemos compartido con los palestinos de Gaza momentos trágicos por los ataques del ejercito israelí en los campos de refugiados durante la segunda Intifada.
Hemos compartido momentos de alegría, cuando hemos logrado retrasar y tal vez impedir, la demolición de casas y cultivos palestinos por parte de las excavadoras israelíes.
Hemos compartido el asesinado de Rachel Corrie, el 16 de marzo del 2003, crimen que ocurrió a unos pocos kilómetros de nuestro pueblo, por parte de un militar israelí que manejaba una escavadora blindada.
Además hemos vivido directamente la absurdidad de un secuestro.
De esta manera, sin palabras, nos unimos al dolor y nada más.
Pero no vamos a tomar parte de ninguna velada, ninguna marcha, ninguna oda fúnebre.
No tenemos palabras.
No vamos a participar de ningún minuto de silencio.
Esto porque no podemos perder tiempo en los silencios.
Echaremos de menos la obstinación de Vittorio en relatar la no – vida de los palestinos de Gaza, día tras día.
Pero es exactamente por esta necesidad de narrar que no queremos pararnos y desperdiciar tiempo, palabras o minutos de silencio.
Hay necesidad de seguir denunciando, con la misma obstinación, las injusticias que, en Gaza como en Cisjordania,  los palestinos sufren a diario bajo la ocupación israelí.
Con esta misma obstinación, que nos han trasmitido los palestinos, desde los cerros al sur de Hebron seguiremos a dejar nuestros testimonios sobre la resistencia noviolenta que mujeres, hombres y niños palestinos, con el apoyo de activistas israelíes e internacionales, realizan cada día.
Los pastores de Tuwani así como los pescadores de Gaza.
Con profunda amargura y dolor, queremos intentar mirar hacia adelante.
Y no queremos hacerlo recordando a los muertos, sino no olvidando a los vivos.
No podemos dejar solos a los palestinos, sobre todo ahora, porque esta “lucha” para la liberación de la violencia será más fuerte si nos persistiremos, a pesar de las dificultades, a caminar al lado de los últimos, de palestinos e israelíes que entregan su vida “luchando” en contra de la violencia con la “arma” de la noviolencia.
Intentando ser humanos.

f.